Un día hablando
con Carlos (a.k.a. @rufianmelancoli) me recomendó leer un libro de Stephen Gilman “La novela según Cervantes”. Un poco me entusiasmó con eso de que el
Quijote y Huckleberry Finn vendrían siendo como hermanos. Y es que, Carlos y Gilman, dicen que la
aventura va de la mano de la experiencia, pero hay grandes diferencias. La
primera es autocontenida y hermética, mientras que la experiencia es la
reflexión de lo acontecido o narrado.
Como pude, saqué
el libro de la biblioteca (con todo y temblor de 7 grados del año pasado que
casi lo impide) y me lo llevé a un largo viaje, que claro, parecía un poco una
aventura que se acumuló en experiencia. Con este post no me propongo trasladar
el bonito ensayo de Gilman, o que Carlos por fin vea anime (un poco sí), sino
rescatar un poco esos momentos (y personajes) episódicos sublimes que llevan a
algunos de mis animes favoritos a construir una experiencia muy sólida.
Quiero
recomendarles tres episodios de tres animes muy queridos. He escogido episodios
autocontenidos, que no les dan muchos spoilers
de un anime, pero que en su independencia dan fe de la construcción de los
personajes y que al verlos los puede incentivar a ver toda una serie.
1. Monster. Episodio 18: "Cinco cucharadas de azúcar"
Monster tiene varios episodios de este tipo. Episodios que nos presentan
personajes que quizás no volvamos a ver. Todos son muy bellos, sin embargo este
es mi favorito. Nos presenta un personaje redimido de su pasado, un pasado
donde él señala ha perdido su humanidad. Todo a través de la narración de un
hecho muy simple: tomar café con cinco cucharadas de azúcar. El sabor del
azúcar que recuerda la humanidad de alguien que no es un mercenario, es el eje
central. El episodio está construido y narrado en varios tiempos. Un presente que
incluye que Nina Fortner se reencuentre con, Mr. Rosso, su exjefe del
restaurante italiano donde ella fue mesera y un actual, donde él la encuentra
luego de que ella está huyendo. En este encuentro (con café incluido), los dos
viajan al pasado donde él fue su jefe y,
él es capaz de reconocer su propio aún más pasado. Es, simplemente, bello.
2.
Ghost in the Shell: Episodio 3.
“Android and I”.
Una serie de “suicidios” de un cierto tipo de androides empiezan a ocurrir. ¿Son suicidios si son androides? El motivo es un aparente virus, diseñado por un joven que posee uno de estos androides tipo “Jery”, del que está enamorado. Es un capítulo emblemático porque incluye la discusión de toda la serie de cuál es la barrera entre lo humano y lo artificial, y que es lo que está vivo y no.
3. Cowboy Bebop. Episodio 17: “Mushroom Samba”
Si hay un anime
escrito para que sus capítulos sean autocontenidos, es Cowboy Bebop, el cual
Tania ya nos ha reseñado acá. Supongamos que no sabe de qué va Cowboy Bebop,
pues no importa: una tripulación de gente tiene hambre y su nave se avería y
tiene que ir por comida. El resto de la historia se cuenta sola. Este capítulo
es memorable. Primero porque TODOS los personajes, incluido el perro, se lucen
y se dan un chance de ser menos aprensivos y muestran su unidad como
familia. También es un episodio donde
hay muchos cameos y guiños de Watanabe al
cine, como un personaje muy parecido a Jackie Brown.

















