lunes, 13 de agosto de 2012

«Probablemente he estado perdida demasiado tiempo»


Aviso: Este post tiene muchísimo spoiler pero no creo que eso sea una razón para dejar de leerlo. A decir verdad, si yo terminé de ver esta serie fue justamente porque me la adelantaron un poco y aún así, no dejó de sorprenderme. Espero dejar en claro por qué.

Todo el argumento de Puella Magi Madoka Magica gira en torno a la idea del deseo. El deseo como falta, como motivo de angustia. El deseo como reflejo de desesperanza. Para convertirse en una guerrera mágica, una chica establece un contrato con Kyuubey, quien le  concederá un deseo, sea cual sea, a cambio de aceptar la encomienda de vencer a las brujas: seres malignos que se alimentan de la desesperanza y la tristeza.


Nadie tiene más motivos para la desesperanza que Homura Akemi. Mucho tiempo atrás, aunque decirlo así no es lo más preciso, Homura era una chica solitaria, introvertida y enfermiza. La víctima perfecta para una bruja; bajo su influjo estuvo cerca de quitarse la vida. Madoka, su alegre compañera de clase, la rescató de ese funesto fin en su primera incursión como guerrera mágica por el bien y la justicia. Lo demás es historia: Homura acompañó a Madoka hasta el fatal encuentro con Walpurgis Night, la bruja más poderosa de la que se tuviera noticia. Ante el cuerpo inerte de quien fue su mejor amiga, Homura formula el deseo que la convertirá en una guerrera mágica: volver a conocer a Madoka y esta vez ser ella quien la rescate.

El potencial para que una chica se convierta en una guerrera mágica, tal y como lo explica Kyuubey, depende de las causas y efectos que giren en torno a ella. Madoka es la chica con el mayor potencial que se haya conocido y eso es extraño pues se trata de una niña de lo más normal. Pero esto no es del todo cierto. Madoka es, en realidad, el eje sobre el que diversas líneas del tiempo convergen. Todas las líneas del tiempo a las que Homura renunció tras fracasar en su empeño de salvarla.




El penúltimo episodio comienza con esta revelación. Muchas cosas han pasado y ahora Madoka conoce toda la verdad: es cierto que una guerrera mágica nace de la bendición de un deseo cumplido pero, a medida que la desesperanza invade su corazón, la gema de su alma se convierte en la semilla de una bruja.

Homura está consciente de que no puede regresar en el tiempo una vez más; debe vencer a Walpurgis Night o ceder a la desesperanza. Se ha mantenido en control de sus emociones casi todo el tiempo pero, a solas con Madoka, no puede evitar confesarle todo por lo que ha pasado.

-¿Cómo puedo mostrarte mis verdaderos sentimientos? Porque tú y yo… ¡vivimos diferentes tiempos!

En ese momento, Homura se abandona y la abraza.




-Soy una persona que viene del futuro. Conociéndote una y otra vez. Viéndote morir, una y otra vez. ¿Cómo puedo salvarte? ¿Cómo puedo cambiar el destino? He buscado estas respuestas, regresando en el tiempo, una y otra vez.

-Eso significa…

-Lo siento. Es realmente ridículo, ¿cierto? Es enfermo, ¿cierto? Para ti yo soy sólo una compañera a quien apenas conoces hace un mes. Pero para mí… para mí tú eres… Cada vez que regreso, el tiempo que pasamos juntas se desvirtúa más. Los sentimientos se desvirtúan y nuestras conversaciones son cada vez más difíciles de entender. Probablemente he estado perdida demasiado tiempo.




-Para salvarte. Ese fue mi último deseo. Y ahora… esta es mi última parada. Está bien si no lo entiendes. Está bien si no puedo hacerte entender nada. Pero yo aún… ¡por favor! Déjame protegerte.

La batalla entre Homura y Walpurgis Night es épica. Las piezas sinfónicas de Yuki Kajiura, ambientan el definitivo fracaso de la joven guerrera pese a su evidente preparación. Al final, como a todas las guerreras mágicas que la precedieron, su deseo se ha vuelto en su contra. No puede dejar de pelear pero tampoco puede continuar haciéndolo o Madoka no sólo no escapará de su destino sino que, además, su carga será cada vez más grande y la distancia entre ellas más profunda.




Homura no puede vencer a Walpurgis Night. La ha enfrentado en numerosas ocasiones y ha fracasado en todas. Para ella, todo ha terminado. El episodio termina con Madoka llegando a su lado, para asegurarle que, pese a todo, hay esperanza.

Decía al principio que el tema de esta serie es el deseo como falta. Esta forma de abordar el deseo es determinista, fatal. Su lógica es la del hambre: recurrente, nunca satisfecha del todo. Por eso se vuelve en contra, porque el deseo que nace de una carencia no es sino sufrimiento.

Dice André Comte-Sponville que la verdadera naturaleza del deseo es la de la potencia que ya es, por sí misma, un placer. Todas las chicas mágicas han formulado sus deseos desde sus carencias y por eso su misión se vuelve una carga pesada y ceden a la desesperación. Homura lo sabe y por eso no puede renunciar.

Pero Madoka es diferente. Formulará un deseo, es cierto, pero el de ella no está sujeto a sus ausencias sino a sus principios. Se montará en el duro trabajo de Homura y lo llevará más lejos. Algunos pueden pensar que su esperanza es ingenua pero, quién sabe, desear genuinamente quizá sí tenga el poder de reconfigurar al mundo.




Puella Magi Madoka Magica se transmitió en Japón entre enero y abril de 2011. La historia es original de Gen Urobuchi (Fate/Zero), dirigida por Akiyuki Shinbou y Yukihiro Miyamoto (Arakawa Under The Bridge) y musicalizada por Yuki Kajiura (Baccano!, Fate/Zero, Tsubasa Chronicle).

4 comentarios:

  1. Que no te engañe el diseño infantil ni la temática. Es de las mejores series anime que he visto, que no son pocas. Totalmente recomendable!!! ;D

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  2. ...desear genuinamente quizá sí tenga el poder de reconfigurar al mundo.

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  3. aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa XD

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  4. "el deseo que nace de una carencia no es sino sufrimiento." buena cita, me has ayudado a entender un poco más esta serie. :)

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