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lunes, 21 de enero de 2013

Los episodios


Un día hablando con Carlos (a.k.a. @rufianmelancoli) me recomendó leer un libro de Stephen Gilman “La novela según Cervantes”. Un poco me entusiasmó con eso de que el Quijote y Huckleberry Finn vendrían siendo como hermanos.  Y es que, Carlos y Gilman, dicen que la aventura va de la mano de la experiencia, pero hay grandes diferencias. La primera es autocontenida y hermética, mientras que la experiencia es la reflexión de lo acontecido o narrado.

Como pude, saqué el libro de la biblioteca (con todo y temblor de 7 grados del año pasado que casi lo impide) y me lo llevé a un largo viaje, que claro, parecía un poco una aventura que se acumuló en experiencia. Con este post no me propongo trasladar el bonito ensayo de Gilman, o que Carlos por fin vea anime (un poco sí), sino rescatar un poco esos momentos (y personajes) episódicos sublimes que llevan a algunos de mis animes favoritos a construir una experiencia muy sólida.

Quiero recomendarles tres episodios de tres animes muy queridos. He escogido episodios autocontenidos, que no les dan muchos spoilers de un anime, pero que en su independencia dan fe de la construcción de los personajes y que al verlos los puede incentivar a ver toda una serie.

1.       Monster. Episodio 18: "Cinco cucharadas de azúcar"
Monster tiene varios episodios de este tipo. Episodios que nos presentan personajes que quizás no volvamos a ver. Todos son muy bellos, sin embargo este es mi favorito. Nos presenta un personaje redimido de su pasado, un pasado donde él señala ha perdido su humanidad. Todo a través de la narración de un hecho muy simple: tomar café con cinco cucharadas de azúcar. El sabor del azúcar que recuerda la humanidad de alguien que no es un mercenario, es el eje central. El episodio está construido y narrado en varios tiempos. Un presente que incluye que Nina Fortner se reencuentre con, Mr. Rosso, su exjefe del restaurante italiano donde ella fue mesera y un actual, donde él la encuentra luego de que ella está huyendo. En este encuentro (con café incluido), los dos viajan al pasado donde él fue su jefe y,  él es capaz de reconocer su propio aún más pasado. Es, simplemente, bello.



Nota: es mejor si lo empiezan a ver desde el minuto 2. Así no hay nada de spoilers, como aquí.


2.       Ghost in the Shell: Episodio 3. “Android and I”.
Una serie de “suicidios” de un cierto tipo de androides empiezan a ocurrir. ¿Son suicidios si son androides? El motivo es un aparente virus, diseñado por un joven que posee uno de estos androides tipo “Jery”, del que está enamorado. Es un capítulo emblemático porque incluye la discusión de toda la serie de cuál es la barrera entre lo humano y lo artificial, y que es lo que está vivo y no.


Aquí en youtube


3.       Cowboy Bebop. Episodio 17: “Mushroom Samba”
Si hay un anime escrito para que sus capítulos sean autocontenidos, es Cowboy Bebop, el cual Tania ya nos ha reseñado acá. Supongamos que no sabe de qué va Cowboy Bebop, pues no importa: una tripulación de gente tiene hambre y su nave se avería y tiene que ir por comida. El resto de la historia se cuenta sola. Este capítulo es memorable. Primero porque TODOS los personajes, incluido el perro, se lucen y se dan un chance de ser menos aprensivos y muestran su unidad como familia.  También es un episodio donde hay muchos cameos y guiños de Watanabe al cine, como un personaje muy parecido a Jackie Brown.



Aquí en anime.id el capítulo completo.


lunes, 10 de diciembre de 2012

Cardcaptor Sakura: el descubrimiento del mundo, sin edad


En realidad, las categorías del mundo definidas por la edad no siempre han existido; tanto la infancia, la niñez y más actualmente la juventud, son constructos sociales mucho más modernos de lo que creemos.[1] Todos vivimos en el mismo mundo, desde que nacemos. No hay control para lo que vemos u observamos. La ambigüedad de los demás, a los ojos de quién asume la realidad, no tiene edad.


Sakura es una niña. La acompañamos de desde sus diez años a sus doce años durante los 70 episodios y las dos películas donde la vemos salvar el mundo. A simple vista la historia es de lo más lineal: es una elegida para ser una maga, debe primero capturar las cartas (que representan criaturas con poderes) del mago Clow y luego, en la segunda temporada hacer de esas cartas, sus propias cartas.

Sin embargo, la belleza de este anime no radica precisamente en su plot principal. No. Es lo subyacente y ambiguo lo que lo hace destacar. En primera, el diseño de personajes de CLAMP no ha podido ser superado. Cardcaptor Sakura fue emitida entre 1998 y 2000, y la verdad no tiene nada que envidiarle a un anime actual en cuanto a diseño, música y producción. Sakura utiliza ropa nueva en cada capítulo, el detalle de la realidad y la cotidaneidad del día a día, hacen que esto sea algo muy bonito de ver. Claro, la gente usa ropa distinta de a diario. Los uniformes de las escuelas japonesas cambian con las estaciones y por supuesto la gente es distinta y puede cambiar.

Este detalle estético se traduce también en los personajes. Los personajes son humanos y cotidianos. La misma Sakura encierra en su historia familiar a una madre muerta, que no hay que vengar y no resulta en una suerte de excusa para llorar. No. Es simplemente una realidad que configura que la niña esté inserta en una familia con un padre soltero, donde los hijos son responsables apoyando en las labores domésticas y en sus actividades escolares.

Pero más allá, el mundo y sus ambigüedades con sus tonos grises siguen presentes en este anime. De tal cuenta que fue censurado en Estados Unidos, aun cuando nunca se habla explícitamente de las cosas. El anime es contado desde una niña de diez años, pero que como todos vive en la realidad del mundo, un mundo que no es lineal y que no es una representación fiel de las familias tradicionales o de puro amor heterosexual.

Hay dos elementos sobre los cuales se centró la “censura”. Uno con las diferencias de edad. Sakura se enamora o cree enamorarse del amigo de su hermano Yukito, el cual es como cinco años mayor y también existe una referencia a la historia de amor entre Rika sobre su profesor. 

El otro elemento tiene que ver con la orientación sexual. Yukito y Touya, el hermano de Sakura, aunque no se declare explícitamente se sabe que tienen una relación sentimental que es muy dulce; también, Tomoyo, su amiga o prima, demuestra que el interés que tiene por Sakura es más que amistoso; e incluso Syaoran (el rival en obtener las cartas) en un principio se presenta como rival de amores de Sakura frente a Yukito.

Me parece que es una cosa exquisita tocar estos temas desde la visión de los niños que transitan entre el cuarto y sexto grado, esto hace no sólo que sea un anime para niños, si no para cualquier edad. Los descubrimientos de Sakura entre la magia y salvar al mundo, se combinan con que descubra su propios sentimientos de la transición de la niñez: si está enamorada, si no lo está y que pueda observar los objetos de afecto de los demás.

No es que esté intentando tratarte como una niña al no corresponder tus sentimientos

Mi escena favorita es cuando Sakura, por fin, toma el valor de declarle su amor a Yukito (capítulo 66, spoiler a continuación). Yukito le hace ver con mucha ternura que lo que siente por él es admiración, cuando le explica que compare los sentimientos hacia él, con los que tiene por su padre. Es una escena hermosa. Sakura, con su intuición, le pregunta si tiene una persona especial a quién querer. Él, le responde que sí. Y ella le dice que es muy feliz de saber que esa persona especial es su hermano. Desde sus diez años Sakura no emite ningún juicio de valor por las elecciones de cariño. Y esos temas y esas maneras de tocarlos, deberían ser más repetidos. Y por supuesto, no deberían ser considerados como tabú.

Estoy segura que mi hermano piensa que eres su persona favorita también.
El mundo existe, tengamos diez años o tengamos cien. Y los niños pre-adolescentes están conscientes de ello y además, deben lidiar con sus propios cambios. En general, en este anime los niños tienen criterio, opinan, toman decisiones, llevan responsabilidades, porque los niños no son una especie de infrahumanos, sino humanos con menos experiencia. Hacer un anime que nos lleve a estas reflexiones y además a pasar diciendo “kawai” a Sakura en cada capítulo es una obra maestra.
 
Para el que quiera ver una reflexión sobre lo que significa una “caricatura” (o un anime) en Estados Unidos y en Japón, a través del ejemplo de Sakura, pueden leer este paper.  Está inglés, pero vale la pena.

[1] Por ejemplo, Bourdieu nos dice que la juventud es una palabra. 

lunes, 12 de noviembre de 2012

La primera tsundere: Asuka Langley



El mundo puede acabarse, de nuevo (ya se acabó la mitad con el primer impacto). 13 años y la misión de salvarlo. La reacción de Asuka Langley es asumir esta misión como su motivo de vida, no para salvar a algo o alguien, ni siquiera a sí misma. Sino para la aprobación de una madre muerta.

Asuka es un personaje entrañable por su excesiva humanidad. Porque en Evangelion se trata de eso, todos con motivos más viscerales que reales y muy faltos de heroísmos, pueden salvar al mundo. Y ahí se cierra el círculo ¿es la misma condición humana ensimismada  con problemas muy introyectados y con motivos egoístas la que puede salvarse a sí misma? Tal vez, no lo sabemos o podemos asumir alguno de los finales de esta serie.

Tsundere es un vocablo que proviene  de “tsuntsun” (agresivo), y “deredere”(amoroso), esta manera de describir algunos personajes femeninos se ha ido extendiendo en los animes ante la dualidad entre mostrar lados muy fuertes y agresivos y aspectos muy loables y amorosos entre otros. Asuka precedió en este arquetipo  (y antes que se le denominara así) a personajes como Haruhi Suzumiya (La melancolía de Haruhi Suzumiya, 2006), Taiga Aisaka (Toradora!, 2008) y mi favorita Kurisu Makise (Steins; Gates, 2011).

Claro que Asuka es mucho más compleja que cualquier otra tsundere posterior, pues su dualidad es mucho más oscura, no es definida por un simple "temor" a expresarse. Asuka confunde el parecer con el ser, el parecer ante una mirada aprobatoria o reprobatoria de una madre suicida. Asuka quiere parecer adulta y madura porque no está dispuesta a mostrarse indefensa como una niña. “No voy a llorar”, se dijo y lo intenta mantener a lo largo de toda la serie. Pero en esta lucha entre parecer adulta y realmente no serlo (e incluso ser más niña que todos porque no se ha dado el momento para vivirlo), se pierde. No puede aceptar el fracaso, porque ella cree que lo que ha logrado parecer es quien es.

A manera  de descomplejizar a la segunda "elegida" para pilotear un EVA, puedo decir que me recuerda mucho a la descripción del eneatipo 2 del eneagrama, sobre todo en la sensación de aprobación y querer

…obtener una sensación de ser a través de la mirada ajena. La necesidad del Dos de dar es tan fuerte que se vuelve egoísta y lo que se da lleva impresa una etiqueta invisible del precio a pagar. A menudo es un alto precio a pagar como Dos, el compensarse por haber perdido su yo real, y comenzar a inflar y exagerar la importancia de lo que dan a otros. Esta exagerada auto-importancia se conoce de otra manera como orgullo, y cuando los Dos están muy enfermos, el orgullo se vuelve su rasgo más llamativo y característico.

Asuka Langley Soryu es la Asuka del anime, es una Asuka mucho más “tsuntsun” que “deredere”. Pero en Rebuild of Evangelion la hemos visto mucho más cercana, más quebrada en la idea de ser adulta y más dispuesta a aceptar su niñez (hasta tiene una muñeca). Tiene un nuevo nombre y es menos pelirroja. ¿Qué le espera a esta nueva Asuka –hoy Shikinami- Langley  en Evangelion: 3.0 You Can (Not) Redo? ¿Habrá mostrado su lado más tierno y la veremos en su versión mucho más combativa? Me aventuro a esta opción, pues la foto de ella con un parche en el ojo, me hace pensar que el destino de Asuka será seguir estando entre el parecer y el ser. 


Update 16 de Noviembre. Por recomendación de Josué Villeda, vemos los primeros 6 minutos de Evangelion: 3.0 You Can (Not) Redo, donde Asuka aparece en todo su esplendor.



lunes, 15 de octubre de 2012

Hellsing vrs. Hellsing

Hellsing, la historia de Alucard, es una de las mejores historias de vampiros que he visto. Porque es un vampiro que está del lado de Integra, una mujer adinerada y poderosa,  para exterminar a otros vampiros. En este ir y venir entre la humanidad y la no humanidad, hay un gran anime, con mucha sangre. Esta historia ha sido contada de dos maneras. Una me gustó y la otra, no.

Seras Victoria, Integra y Hellsing
Puedo parecer un poco ingenua y puedo estar generalizando, pero creo que a finales de los 90  había muchos silencios en los animes. Silencios que construían personajes como en Evangelion, en la avant-garde Lain, en el ya reseñado Cowboy Bebop y en otro gran anime Trigun. Estos silencios hacían que los personajes se desenvolvieran maduramente, construyéndonoslos despacio pero de manera bastante sólida. Como  con guiños que nos dicen “vos que ya me has visto vivir cosas más sencillas, hoy te explico por qué actúo como actúo”. Y esa explicación era a veces quizás no muy concreta y el misterio de los personajes se nos revela un poco cómo lo queramos entender, en una reflexión personal. Eso es algo que extraño en la nueva adaptación de Hellsing, “Hellsing Ultimate”.

La primera versión “Hellsing”, emitida entre 2001 y 2002 y dirigida Umanosuke Iida, nos presenta una historia con una estructura narrativa que se mueve adelante y hacia atrás pero que va de la mano de una historia central y lineal de Seras Victoria, una recién convertida en vampira. A medida que Seras Victoria se une así al equipo anti-vampiros de Integra,  de la mano de su master Alucard, quién es el responsable de que ella sea hoy un vampiro. Este triángulo de relaciones (jefa, vampiro-master, aprendiz), genera una historia que no sólo nos va contando cómo van apareciendo vampiros de otras organizaciones, sino que establece vínculos que son excesivamente… humanos.

No es casual que esta primera adaptación tenga este dejo de silencios e historias ambiguas, de los animes noventeros. No sólo por su cercanía temporal, sino que su director también fue guionista de Cowboy Bebop. Eso sí, no es una historia sin fallas. No es la mejor. No está en mis favoritas. Pero se disfruta y uno ama, odia y vuelve a amar a Alucard.

La adaptación reciente, que son OVAs y no programadas para la televisión, se empezó a emitir en 2006 y aún no se termina (como suele suceder con las OVAs). La cuestión es que después de ver los 13 capítulos de la primera donde la tensión de Alucard e Integra se va construyendo hasta decirnos porqué actúan cómo actúan en los últimos dos episodios, en los OVAs me lo explican en las primeras dos emisiones. Entonces se vuelve poco sutil, más literal y deja de ser silenciosa: se vuelve un bullicio de obviedades que hacen pensar que está dirigido a un público menos activo, por no decir, menos inteligente.

Obviamente las OVAs tienen mejor definición y mejores efectos especiales. Hay que darles crédito en eso a esta nueva versión. He leído en foros además, que se ciñe más al manga. Pero yo veo animes que se explican solitos, sin manga. Así que eso no me es relevante en que algo sea mejor o peor. Además, mezcla una animación, en un anime tan sangriento, con una tipo “moe”. Esta combinación que ha funcionado en Full Metal Alchemist, pero no acá, porque la protagonista es la demasiado sexy Seras Victoria y no queda. Seras Victoria es una policía tetona que anda vestiditos cortos,  que no necesitaba más fan service que existir, pierde todo el elemento dramático de la primera adaptación, donde se centraba en la torpeza de aceptar su nueva manera de ser, que no es ya humana, aunque ella se sienta aún como tal. Y eso me decepciona demasiado. Además perdemos el jazz del soundtrack de la primera y eso es, para mí, imperdonable.

Mi opinión no es la general ni muy popular, pues por ejemplo en sitios como MAL, la nueva versión está mejor calificada que la primera. Soy un poco chapada a la antigua, me gustan más las historias y los personajes y no tanto la sangre y los efectos especiales.


Les dejo el primer opening del primer Hellsing, una canción que pone a cualquier sediento de sangre de buen humor.


lunes, 17 de septiembre de 2012

Arakawa under the gender bender


“Arakawa under the brigde” es un anime del que se puede discutir horas y horas y además, reírse. El sinsentido-sentido común es uno de sus ejes centrales, si es que podemos ver a la serie como algo estructurado. Es un anime que cuestiona muchas cosas. Una de mis favoritas es la visión capitalista de cómo nos vemos: somos una profesión, una serie de pertenencias, pero debajo del puente de Arakawa se esconde un mundo donde las reglas son distintas.

De todas las cosas que este ejercicio filosófico (sí, pienso que llega a ese nivel) de cuestionarnos quiénes somos en relación a los otros y a nosotros mismos, me voy a centrar en el cuestionamiento de los roles de género.

Se le dice “gender bender” a quién transgrede los límites de los roles de género, es decir lo que es considerado socialmente como lo que debe hacer un hombre y una mujer en el mundo heteronormativo que vivimos. Esta serie lo hace mil veces, pues como cuestiona lo establecido, cuestionar los roles de género le queda muy bien. Lo vemos con las diferentes parejas a lo largo de la historia, pero sobre todo con Ric y Nino, con “Sister” y “María”  por mencionar dos ejemplos que a mí se me hacen adorables.

No es nuevo que los animes nos presenten roles diferentes alos establecidos o cuestionen las identidades de “hombre” y “mujer”. Y no, no estoy hablando de homosexualidad o bisexualidad, como orientación sexual, sino un cuestionamiento desde el mismo género (ver por ejemplo Ranma 1/2 ). Lo interesante es que aquí no se trata de alguien que por alguna cuestión mágica o de “situaciones” tiene que actuar diferente. Aquí actúan diferente… porque nosotros tenemos marcos de lógica que nos hacen ver que ellos son raros, aunque ellos no se consideran a sí mismos como raros.
Nino y Ric

Empecemos con Ric y Nino, los protagonistas de la serie. Una niña rubia, muy normal, a primera vista. Pero dice venir de Venus (okey, eso no es muy no-heteronormativo). Pero a lo largo de la construcción de su relación de “lovers” con Ric (quién le debe la vida a Nino y es un obcecado burócrata oficinista rico que no puede deberle nada a nadie, mucho menos la vida). Así empiezan a construir una relación donde hay reglas… pero raras. Desde el inicio, la relación está construida no en la veracidad y la confianza del otro, sino en lo contrario. Ni Ric cree que viene de Venus y Nino no entiende la mitad de lo que dice Ric. Pero a Nino se le hace que un enamorado le viene bien y hace cosas que “ha observado” hacen los “amantes”.  Esta discusión entre lo que ella ha aprendido es “sentido común” de la tierra frente a su ingenuidad venusina, es lo que hace que la relación sea bastante interesante, y sobre todo divertida.

"Sister" y María
"Jesús, eres tan frágil"
Por otro lado “Sister” es un exespía internacional que no sabemos por qué se viste y actúa como una hermana eclesiástica y además tiene su propia iglesia, la cual tiene otra serie de reglas… extrañas. Está perdidamente enamorado de “María”, una mujer aparentemente muy normal para lo que consideramos la serie, hasta que vemos que es ¿mala?, digamos que le encanta hacer sufrir a la gente. Mucho. Tienen una relación abierta de amor-odio. Pero en general, son adorables. La tensión de “Sister” de aparentar que María no le causa daño y estar ahí para ella, es muy bonita. De entrada “Sister” es un personaje lleno de contradicciones: es un hombre muy fuerte y musculoso, con heridas de guerra que se viste de una autoridad eclesiástica y se doblega por completo frente a María (que si analizamos, da pie a pensar que no es casual que se llame de esa manera).

A lo largo de la historia podemos ir observando relaciones entre las personas que cuestionan los roles de géneros, las jerarquías sociales, incluyendo además, la edad. Los roles de los niños son bastantes distantes a lo común que se considera es un niño (alguien a quién proteger, indefensos), los tres niños (los gemelos y Stella) son también ejemplos de cuestionamientos de lo que significa ser niño.

 

La serie se adaptó del manga que aún continúa en publicación de Hikaru Nakamura, y fue dirigida por Shinbo Akiyuki en el 2010, quién después en el 2011 nos traería la especial Madoka Magical Girl. La animación es impresionante, porque el río es un personaje más y tiene una gran presencia en toda la historia; esto se nota en el trabajo artístico sobre el agua y el viento en los dibujos. Sólo por esto sería un “must”, si a eso le añadimos la historia desestructurada desafiante, debe ser vista en su primera temporada. La segunda temporada es sólo para fanáticos, sólo nos complace con ciertas relaciones entre los personajes y tener mucho pero mucho fan service.

Por cierto, David me dijo una vez que tiene uno de los openings más bonitos, se los dejo:



Postdata: hay un “Live Action” que no me he atrevido a ver, quizás porque Nino es uno de mis personajes favoritos y no sé si pueda verla ser interpretada por una mujer de verdad.

lunes, 20 de agosto de 2012

De cómo dejé de ver Grey’s Anatomy o de cómo lloré como loca con Kobato

Ver un drama es una diversión, es evadirse un rato. Durante un momento nos envolvemos en la situación de otras personas que no existen.  Hay un cierto placer, quizás morboso, de ver a gente sufriendo. Es aún más morboso si incluye triángulos amorosos, romances fallidos. Pero siempre ansiamos un final feliz.

Después de ver muchos años Grey’s Anatomy, el drama por excelencia que incluía una serie de casos raros-graciosos médicos, con dramas inverosímiles,  dejó de emocionarme. No me creía los personajes.  Personajes interpretados por personas de carne y hueso. Uno ya no divisa los finales felices o infelices. Uno deja de divisar los finales. Me cansé de los dramas, de las series que me querían malcontar historias de amor. Apagué mi televisor después de más de cinco temporadas. Pero me quedé con ese vacío.

Soy un ser simple. A veces nomás quiero ver una historia redonda y bien contada. Y a veces quiero que esa historia sea de amor. Para eso y superar el que no había ya drama médico alguno que me moviera el tapete, decidí volcarme a lo clásico. A un shoujo, una historia dirigida a mujeres adolescentes. Y si a eso vamos, hay que recurrir a las amigas de CLAMP, conocidas por Magic Knight Rayearth, Cardcaptor Sakura y Chobbits.

Kobato es una historia sencilla y no. La verdadera belleza del shoujo es que el amor es puro, como jamás lo creeríamos de personas que se ven como uno (o como uno quisiera verse). En estos mundos inventados por CLAMP el amor está ahí construyéndose y reconstruyéndose a lo largo de tiempos y espacios. En uno de esos mundos existe Kobato, una niña de vestidos largos y un sombrero, como una versión divertida de Candy Candy porque es torpe, pero sobre todo es buena y quiere ayudar a los demás.


Kobato, el personaje principal tiene entonces una particularidad, es aún más “moe” que cualquier otro personaje de shoujo que haya visto, incluso más que Sakura (la Cardcaptor). En su torpeza-bondad para lograr su deseo –que es un misterio, pues ella no lo recuerda-- debe llenar una botellita con dulces que representan los corazones que ha sanado. Es una historia quizá demasiada ingenua, quizás demasiado cursi y podríamos decir que tener un peluche de ayudante en su misión lo haría aún más ridículo. Pero uno le cree a Kobato que prefiere ayudar a un jardín de niños y a Fujimoto (del que se enamora) antes que lograr su deseo.

Fujimoto, por su parte, en su planez de coprotagonista es un personaje que encierra a un hombre cerrado, irónico, que nunca dirá lo que siente, nos convence que tiene una historia triste detrás que lo justifica (es huérfano y solitario) y aunque mi lado feminista me dice que no, que un hombre que trata mal alguien no tiene justificación, la creo.  Es como un niño pequeño, uno sabe que se toma la molestia de burlarse de alguien porque le importa y, que, cuando se siente demasiado comprometido, huye.  Es lo suficiente seco e inexpresivo para contrarrestar la dulzura de Kobato, que nos podría haber mandado al coma diabético. Por ello la interacción de la pareja en el jardín de niños (donde trabaja él y ayuda ella), se vuelve mágica. Me enamoré de Fujimoto  y se me enchinaba la piel cada vez que mostraba levemente algún tipo de sentimiento.  Me volví espectadora del amor que aparece imposible pero que atraviesa barreras de mundos y durante los 24 episodios esperé constantemente a que ese amor fuese exitoso.



Ioryogi, el fiel compañero de Kobato, es un ser de otro mundo, que la cuida porque le recuerda a un ángel de la que se enamoró. A partir de este enamoramiento, Ioryogi enfrentó a Dios y al orden de los mundos en un momento anterior a la historia que se cuenta. Por este suceso está condenado a tener la forma que tiene y a ayudar  a Kobato. De alguna manera se intuye que Kobato es alguna versión del amor que él tuvo y Fujimoto es algo parecido a su versión humana.  La historia es loquísima pero explica la dureza de los dos personajes masculinos que enfrentan a Kobato y que la ayudan para lograr (o no) su deseo.

Durante más de veinte capítulos amé a los personajes, pero estoy ahí en pleno capítulo 23, llorando como si alguien me hubiera golpeado. Lloro, por una historia aparentemente plana, pues no tiene muchos reveses, no es más de lo que uno espera. La cuestión es cómo la historia al mostrarte la música, la risa y la ayuda de Kobato en cada corazón que sana, logra que la aceptemos como es, como esta joven irreal, fuera del mundo capaz de entender y desprenderse de ella misma. Uno admira a Kobato. Y no, yo nunca admiré a Meredith Grey . Quizás yo ya esté demasiada vieja para llorar por un shoujo. Quizás. Pero lo extrañaba.  



Comentarios adyacentes
El arte gráfico de los personajes es hermoso, el diseño de vestuario de Kobato (si bien no iguala a los vestidos de Sakura) es admirable. La música también es una maravilla. El soundtrack es imperdible. Kobato además de ser buena como el pan, canta como los dioses. Aquí el video de la canción del amor de Kobato y Fujimoto.



Como buena serie de CLAMP hay muchos crossovers (demasiados para mi gusto) pero hay quienes se emocionan de ver a sus personajes de diferentes historias  interactuando.  Yo, no tanto.

lunes, 23 de julio de 2012

Ryohgo Narita: su ruido y su nada.


Personajes planos: son muy buenos, son muy malos, son muy locos, son muy felices, son muy leales, son muy necios. Muchos personajes, demasiados. Relatos inverosímiles: combinan historicidad, inmortalidad, locura, violencia y amor. Historias aparentemente sin un hilo conductor claro y para terminar de jugar con la mente: sin narrador o con demasiados narradores.

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